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LA VERDADERA HISTORIA DE LA MOMIA DE HANP’ATU

Publicado el 23/09/2009 02:51:00 p.m. | Autor Prof. Mario B. Galicia Panica

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INTRODUCCIÓN

Estamos en la región Arequipa-Perú. El nevado conocido por los naturales es HANP’ATU, en el idioma de los Incas, Runasimi o Quechua  y no es Ampato y traducido al castellano significa SAPO. Este nevado está ubicado en el distrito de Lluta, provincia de Caylloma-Arequipa. Por ejemplo, en el barrio ANTIKILLA (Antiquilla) o LUNA ORIENTAL existe una calle que lo llaman Ampatococha, sin embargo su nombre aborigen es HANP’ATU QOCHA (Laguna de Sapos).

            Es necesario  corregir las versiones sobre el descubrimiento de la momia  de Hanp’atu. Hasta este momento se han ofrecido datos FALSOS y ANTOJADIZOS. Es lamentable que una universidad arequipeña esté publicitando, mediante volantes y panfletos versiones completamente falsas.

El Instituto Cultural de Investigación “Runasimi Sunturwasi” tiene como objetivo fundamental la investigación, de manera que, los datos consignados en este documento son producto de trabajos de la historia comparativa, la aplicación de la lingüística andina y las averiguaciones realizadas con los mismos actores de este descubrimiento.




LOS DESCUBRIDORES

Carlos Zárate Flores es todo un perito en el andinismo. Es el guía de los turistas nacionales y extranjeros a diferentes lugares históricos y parques nacionales.

Miguel Zárate Flores es el hermano de Carlos y desde hace más de 20 años se dedica a la arqueología e investigación sin ser arqueólogo y conoce muchos secretos de restos inca y preinca.

            En octubre de 1992 Carlos Zárate como de costumbre escala el nevado Hanp’atu. La expedición lo hace en compañía de varios andinistas. Estando ya en la cumbre del nevado, por casualidad y tal vez por su disposición natural y curiosidad de siempre observar ciertos signos, le llama la atención  en cierto paraje, la existencia de soguillas, tejidos de paja, queñuales (troncos de árbol), el ichhu (paja de las alturas) que aparecían en una quebrada de bloques de hielo. Inmediatamente verifica y tiene la sospecha de signos antiguos y con sus acompañantes se disponen a tomar diapositivas. Al volver a la ciudad cuenta e informa minuciosamente a su hermano Miguel. Miguel Zárate Flores motivado por las imágenes de las diapositivas regresa con su hermano Carlos para excavar y con el cuidado de costumbre van retirando los utensilios  y realmente  encuentran la momia en la posición que se está exponiendo. Carlos y Miguel habían descubierto los restos momificados de una muchacha.

 

BUSCANDO FINANCIACIÓN

Miguel busca contactos para una tarea más completa y conseguir la financiación. El cuenta la historia y solicita a uno y otro y nadie le presta atención; nadie le creyó sobre su inquietud. Nadie le dio importancia que se merecía, a pesar de mencionar que ya había encontrado similares objetos en otros nevados, por ejemplo, al noroeste de Arequipa, ya había encontrado objetos como plataformas, y construcciones, u objetos de oro, que fue entregado al INC.

             Los primeros días de setiembre de 1995, en Le Bistrot (cafetería) de la Alianza Francesa de la calle Santa Catalina 208, Miguel comunicó el hecho a Johan Reinhard, quien algunas veces se acercaba a tomar su café, y trató de convencerlo para completar la tarea. Johan, le dice a Miguel que él  cree que los Incas nunca subieron a los nevados ni a los glaciares. Después  de todo, Johan no se interesó, sin embargo éste le busca a Carlos en el mismo local y le pregunta las cosas que había visto y encontrado en el nevado. Carlos precisamente esos días acababa de regresar del Hanp’atu. Johan de alguna forma creyó las versiones de Carlos.

 

LAS EXPEDICIONES

Al día siguiente empieza la preparación de una expedición y con 27 personas, entre montañistas, arrieros y arqueólogos y premunidos de equipos de fotografía y filmación se dirigen al nevado. Escalan y extraen la momia y la MOMIA DE HANP’ATU fue trasladada a la ciudad y tuvo que alojarse en la casa de Miguel durante tres días y tres noches hasta encontrar una institución que se hiciera cargo.

 

EL SILENCIAMIENTO DE LOS PERUANOS

Miguel y Johan hace tiempo estaban trabajando juntos en la investigación. Antonio Chávez era amigo de Miguel y de Johan. Antonio era arqueólogo y docente en la Universidad Católica “Santa María” y por esa amistad, Carlos y Miguel decidieron confiar la situación a Johan y Antonio Chávez a fin de que la universidad pudiera hacerse cargo de su cuidado.

            Mientras tanto Johan Reinhard inició sus contactos con el National Geographic de los estados Unidos. Los responsables de la Universidad Católica publicitan el hecho, pero ellos tergiversan la verdadera historia del descubrimiento de la momia. No mencionan a los AUTORES VERDADEROS del hallazgo Carlos y Miguel Zárate Flores. Previo a la publicación había un compromiso de guardar el descubrimiento, pero Johan y la universidad  quebrantan su compromiso de guardar silencio hasta mientras formalizar la situación y cuidado de la momia

            Johan Reinhard y el National Geographic les  hizo firmar un documento y mediante ese instrumento IMPUSO SILENCIAMIENTO a los todos los que participaron en la excavación de la momia de no informar nada a nadie sobre el caso. Por esta IMPOSICIÓN DEL SILENCIO los peruanos Zárate Flores y sus acompañantes no podían informar a la Prensa hablada o escrita sobre este acontecimiento, hasta que los norteamericanos publicaran como primicia,  como autores y como hasta este momento la Prensa nacional y extranjera creen que los norteamericanos descubrieron la momia. Recordemos que similar caso ocurrió con Hiram Bingham quien se autoproclamó como descubridor de la ciudad de Machupijchu en 1911, cuando los naturales que conocían perfectamente MACHUPIJCHU fueron los que le guiaron al norteamericano Hiram Bingham para que conociera la grandeza de los Incas.

            El silenciamiento sobre la momia de HANP’ATU ocurrió en la segunda expedición. La National Geographic había  llevado todos los equipos necesarios de filmación para anunciar que los norteamericanos eran los que descubrieron la MOMIA DE HANP’ATU.

            Toda la gente que participó en la excavación sólo recibió la paga miserable por su trabajo, e incluso los rollos de las primeras fotos tomadas por Miguel Zárate, hasta el día de hoy, Johan no le ha devuelto ni le ha pagado suma alguna. Miguel y Carlos y los demás acompañantes recibieron unos cuantos soles, pero no se les menciona ni de paso. Ellos deben constar en los relatos. Miguel y Carlos son los autores de tal descubrimiento.

 


 

Comentarios

Comentario:
No puede ser que pasen estas cosas, es lamentable que la historia se cambie de esta manera, felicidades Prof. Galicia por su publicación.

Nombre:
Jaime

Fecha:
24/09/2009 04:12:56 a.m.


 

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